Las conmemoraciones históricas a menudo son más un reflejo del presente —sus conflictos y obsesiones— que del pasado que se pretende conmemorar. Así ha ocurrido este año durante los preparativos para los actos en recuerdo del 80 aniversario de la liberación del campo de concentración de Buchenwald, en las afueras de la ciudad alemana de Weimar.En el marco de las ceremonias de este domingo, debía pronunciar un discurso Omri Boehm, filósofo israelo-alemán que ha reflexionado en su obra sobre Israel, la memoria histórica, la Ilustración y el universalismo en tiempos de repliegue identitario y nacionalismo. Boehm, nieto de un superviviente del Holocausto y autor, entre otros, de ensayos como Universalismo radical: Más allá de la identidad (Taurus), se reclama de Kant y Spinoza. Es un pensador del matiz, poco propenso al trazo grueso y a la polémica, aunque implacablemente crítico con el actual Gobierno de su país, Israel (y también con la parte de la izquierda que ha mostrado simpatías o comprensión hacia Hamás).Más informaciónNo importa: finalmente, Boehm no podrá hablar en Buchenwald, al menos en la fecha prevista, según reveló el miércoles Der Spiegel. La cancelación, según esta publicación, es el resultado de las presiones de la embajada de Israel en Berlín, que acusa al filósofo de relativizar el Holocausto, y al Memorial de Buchenwald de insultar la memoria de las víctimas invitándolo.El contexto es particular, ocho décadas después de la caída del régimen hitleriano, que asesinó a seis millones de judíos. La guerra en Gaza, las acusaciones de genocidio contra el Gobierno de Benjamín Netanyahu, el peso del Holocausto en la Alemania contemporánea y la relación especial de este país con Israel sobrevuelan la celebración de la liberación en 1945 de los campos nazis. Y esto, en un momento de auge de los actos antisemitas en Europa, una parte de ellos en la comunidad musulmana, y de apropiación de la lucha contra el antisemitismo por parte de la extrema derecha afín a Netanyahu, la misma ideología que históricamente abanderó el odio a los judíos.Tropas del Tercer Ejército estadounidense marchan hacia el campo de concentración de Buchenwald, cerca de Weimar, Alemania, tras su liberación, el 24 de julio de 1945.Bettmann (Bettmann Archive)“Muy a nuestro pesar, la invitación a Omri Boehm condujo a un conflicto con los representantes del Gobierno de Israel, que desafortunadamente también implicó a supervivientes de los campos”, explicó, en un comunicado, Jens-Christian Wagner, director del Memorial de Buchenwald. La situación, añade, ponía en riesgo las conmemoraciones. “Peor aún, los supervivientes, muchos de los cuales están emocionalmente heridos, corrían el peligro de ser instrumentalizados y de verse mezclados con este conflicto”. El aplazamiento del discurso “protege” a los supervivientes y permite que ellos, y no “un debate iniciado desde el exterior” protagonicen el acto.El incidente reabre un debate que se ha acentuado desde el ataque de Hamás el 7 de octubre de 2023 contra Israel y la respuesta de Israel en Gaza. Es el debate sobre la relación entre Alemania e Israel, sobre el apoyo a Israel como “razón de Estado” para Alemania y sobre los repetidos episodios de exposiciones, festivales de cine, ferias del libro en el que se han descalificado como antisemitas, o acallado, voces críticas con Israel.Coincidiendo con la polémica por la conmemoración en Buchenwald, el diario The Intercept ha revelado esta semana que, amparado en la citada “razón de Estado”, las autoridades de la ciudad-Estado de Berlín han iniciado los procedimientos para expulsar a cuatro activistas propalestinos extranjeros, tres de ellos ciudadanos de la UE y uno estadounidense. En marzo, un tribunal de Múnich condenó a una activista de origen palestina a una multa por haber usado, en dos manifestaciones, el eslogan “Desde el río hasta el mar, Palestina será libre”, eslogan que, según el Ministerio alemán del Interior, se identifica con Hamás y cuestiona la existencia de Israel.El Holocausto y GazaEn un discurso en Alemania en 2022, Boehm abordó la cuestión de centralidad del Holocausto en la identidad alemana, y cuáles son sus implicaciones: ¿apoyar a Israel como “razón de Estado”? ¿o apoyar un combate universal contra todas las discriminaciones? “Si ser alemán requiere ser responsable por el pasado del Holocausto”, dijo, “y yo creo que debe ser así, entonces la responsabilidad por el pasado no debe implicar aceptar la discriminación contra los palestinos, ni contra nadie”. El filósofo defiende un futuro de Israel no como Estado judío —algo que, en su opinión, entra en contradicción con los principios de una democracia liberal— sino como República federal y binacional.Las posiciones de Boehm ya provocaron reacciones airadas en el pasado, como en Viena al pronunciar hace un año su Discurso a Europa, pero lo significativo es la fecha y el lugar: la conmemoración en Buchenwald, donde los nazis encerraron a 277.800 personas y murieron 56.000. La dura acusación de Israel contra su ciudadano ha llevado a un editorialista del conservador Frankfurter Allgemeine Zeitung a preguntarse: “¿Alguien en la embajada en Berlín o en el Gobierno de Israel va a tomarse la molestia de leer los libros de Boehm o alguno de sus ensayos?”. Y recuerda, como ejemplo, un artículo reciente en el que, escribe el editorialista, Boehm abogaba por un uso “lo más cuidadoso posible” de un término “moralmente cargado” como genocidio, pues “podría distraer de la cuestión crucial: si se está librando una guerra legal o ilegalmente”.“Conozco a Omri desde hace años y lo que dice el Gobierno israelí es una auténtica mentira”, dice por correo electrónico la filósofa Susan Neiman, estadounidense, afincada en Berlín, judía, y autora de Izquierda no es woke (Debate). “Es difícil saber qué pensar de la cancelación de Omri excepto que es una señal clara de que las cosas van a peor. Para quienes estamos metidos en estas batallas, lo sorprendente, de hecho, es que no hubiese sido cancelado hasta ahora, cuando otros sí lo han sido”. Boehm prefiere no pronunciarse, de momento. En una escuetas declaraciones al diario Frankfurter Rundschau, ha dicho que la posición de Wagner y del Memorial reflejan la suya. Lo fundamental ahora, según el filósofo, es que la ceremonia tenga lugar allí donde corresponde, con los supervivientes del Holocausto, y sin distracciones.

La cancelación de un discurso del filósofo israelo-alemán Omri Boehm enrarece la conmemoración de la liberación de Buchenwald | Cultura
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