Alguien se ha dejado abierta la puerta del cercado de los zombis y los muertos vivientes escapan y se desparraman por la feria. Uno, grandote y particularmente descompuesto, hace ademán de morderle la oreja a una chica. La presencia de un recinto con zombis estremecedoramente realistas que publicitan los álbumes de The Walking Dead de Robert Kirkman y Tony Moore (Planeta) es una de las atracciones de la 43ª edición de Comic Barcelona, el salón consagrado a las viñetas que se desarrolla hasta el domingo en Fira de Barcelona-Montjuïc y que ha visitado este mediodía el ministro de Cultura Ernest Urtasun, sin al parecer ser confundido con uno de los escapados. Entre los invitados internacionales, Chris Ware, en doblete con su gran exposición en el CCCB, la canadiense Kate Beaton, autora de la premiada Patos o John Howe, gran ilustrador de las obras de Tolkien y al que es fácil confundir por su aspecto con Saruman.Niños en el Comic Barcelona.Alejandro García (EFE)El salón, que espera igualar o superar los 110.000 visitantes del año pasado, ofrece una oferta de cómics inabarcable, desde lo más clásico —incluso viejos tebeos de Ediciones Vértice— a lo más moderno y experimental, además de una larga serie de exposiciones, conferencias, mesas redondas, presentaciones, firmas de autores (para las que se forman largas colas), y experiencias como aprender a luchar con sables láser de la guerra de las galaxias (o si eres tolkiniano practicar combate medieval en vivo a lo Aragorn), teletransportarte junto a Mr. Spock y Scotty o hacerte un selfie húmedo con Aquaman.Más informaciónPrecisamente una serie de reproducciones a tamaño natural de superhéroes es una de las estrellas del certamen, y puede verse a adultos disimulando para retratarse cuando nadie les ve junto al Capitán América, ese héroe generacional (el escudo se exhibe aparte, y dan ganas de llevárselo, aunque no te dejan acercarte mucho). Los 50.000 metros cuadrados de la feria, un verdadero rompepiernas si te lanzas a recorrerlos sin ser, precisamente, un superhéroe, constituyen una auténtica inmersión a lo grande en el mundo de la viñeta. Entre las exposiciones, destaca la de Marika Vila, desmontadora de estereotipos femeninos y ganadora del gran premio del salón de 2024, que muestra un recorrido histórico por su producción (¡qué maravilla su Mata Hari!) y en la que se ha detenido Urtasun, departiendo con la creadora.Aspecto de la exposición de Pepe Larraz.Alejandro García (EFE)Muy interesante es también la exposición de originales de Pepe Larraz, en la que el autor relata con pasión su paso de aficionado a los comics de superhéroes a autor de los mismos, con trabajos en Blood Hunt, en Star Wars, en Spider-Man (hay un original espectacular del supervillano Rhino embistiendo un coche) o en X-Men. Otra exposición está dedicada a Blacksad por su aniversario y el salón da visibilidad a la campaña de autoras en contra de la IA generativa.Entre las cosas estupendas, un laberinto con obra de Max, una caseta en la que te piden apoyo para crear un museo de Alien (ya muy adelantado, tienen listo el laboratorio de la nave Nostromo), un tiro al orco (con premios), o la posibilidad de echar un vistazo a la portada (provisional) del nuevo álbum de Asterix en Lusitania. El salón ofrece la posibilidad de disfrutar viendo cosplayers —se recuerda que para fotografiar a la gente disfrazada hay que pedirles permiso— o ser uno de ellos si te animas. Esta mañana se paseaba por la feria un arquero que los más (requete) veteranos confundirían con Robin Hood pero que era en realidad Green Arrow el superhéroe miembro de la Liga de la Justicia. Para los primeros, en un puesto de venta de camisetas divertidas, una con la impagable leyenda “No estoy mayor, soy vintage”.

Los zombies arrasan en el salón del Cómic de Barcelona | Noticias de Cataluña
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